A pesar de que hace casi un mes que concluyo el intercambio Ukraine 2010, todavía es noticia.

A continuación os pasamos un enlace que podéis pinchar para ver la noticia publicada en el diario Deia de hoy, jueves 11 de Noviembre, y que titula “2.300 pasos encartados”.

 http://www.deia.com/2010/11/11/bizkaia/margen-izquierda-encartaciones/2300-pasos-encartados

Escucha la entrevista emitida el miércoles 20 de Octubre en el programa El Mar de Weddel de Enkarterri Irratia, en la que Raul San Román nos cuenta la experiencia vivida en Ucrania con todo detalle.

Parece que se ha acabado la aventura, estoy en casa, sin gritos, sin frio, sin estar expectante a lo que me espera mañana, de ayer a hoy todo ha dado un giro de 360 grados.

Ahora que estoy de vuelta es cuando me doy cuenta de lo vivido en este viaje, estando allí me entusiasmaba ver unas cosas, me emocionaba ver otras, o tomar parte en ellas, pero es ahora cuando estoy valorando el valor de todas esas experiencias, experiencias inolvidables y que solo unos pocos hemos tenido la oportunidad de vivir y compartir.

Nada más llegar a ese, hasta entonces “país desconocido”, fuimos adentrándonos en su cultura, sus costumbres, sus gentes, su clima…Poco a poco logramos conseguir lo que para mí, era un punto fundamental en el viaje, hacernos un hueco entre esa gente, entre esa cultura, en ese país.

Una vez allí no tardé en ver el gran corazón de “aquel” del que tanto había oído hablar: DIMA; Dimitry Nazarenco.  Quién no dudó ni un momento en prestar su ayuda para todo, bien fuese llevar maletas,  solucionar nuestras dudas sobre el país, o incluso problemas “absurdos” que fuera de casa nos parecían imposibles de solventar. Nos cuidó, mimó y trató como si fuésemos conocidos de toda la vida, amigos de la infancia. Lo que más me asombra es que siempre pensó que nos debía mucho por la aportación monetaria que desde Balmaseda habíamos conseguido hacer. Pero la realidad es bien distinta, somos nosotros quienes estamos en deuda con él. Y como él dijo, y he podido leer la crónica de Leyre, “No sé como agradecéroslo, pero la vida es muy larga, y si no en esta vida…quién sabe en otra”, esta misma frase es la que le devolvemos. Me atrevo  a decir “devolvemos” ya que no creo que nadie de los que hemos convivido con él pudiese decir lo contrario. DIAKUJÚ DIMA!

Han sido experiencias duras, para que negarlo, duras en el sentido emocional, ya que nos han tocado la fibra sensible, nos han hecho reflexionar sobre cosas antes impensables, nos han adentrado en un mundo totalmente diferente. El simple hecho de ver como un grupo de niños te mira agradecido por haberles donado dinero para mejorar su escuela de danza, o el ver a los niños del orfanato observarnos, ya que para ellos parecíamos ser un soplo de aire fresco, una novedad, al fin y al cabo…¿un regalo? Yo por lo menos tuve esa sensación. Y qué decir de la visita a la Central de Chernóbil, al pueblo de Prypiat, a la cuidad abandonada para unos, fantasma para otros…pero desoladora para la mayoría. Se me hace prácticamente imposible describir la sensación que tuve allí, no sé, era…como decirlo…tristeza, sí, podría describirlo así, pero tristeza mezclada con ese miedo de saber que me encontraba en un sitio contaminado, con una alta radiación…con lo que fuese; pero con algo imposible de percibir. Un lugar vacio. Abandonado. Saqueado. Marcado para siempre. Únicamente habitado por la naturaleza, la única que ha sido capaz de hacerse un sitio entre los edificios marcados con símbolos soviéticos, entre los lugares contaminados…y ahí campa a sus anchas, llenando toda la ciudad de zonas verdes, de árboles que se adentran en las casas, de raíces que invaden colegios, mientras el viento va pasando las hojas de libros de niños creando un ambiente aún más angustioso. Pocas veces me había dado tanto respeto el simple hecho de contemplar la naturaleza en la ciudad. Recuerdo uno de los momento más duros, por así decirlo; cuando me encontraba en una habitación, y vi en la pared un calendario del año de la tragedia, del año 1.986, en ese momento me di cuenta de que en ese año se paró el tiempo en esa habitación, en esa vivienda, en esa ciudad.

A menudo se me vienen a la cabeza todas estas cosas, bueno; mejor dicho las tengo la mayoría del tiempo dándome vueltas, y no se describir la sensación que  siento, es algo raro, incómodo.

Después de darme yo a mí misma la oportunidad de pensar sobre todo lo vivido, de recordar momentos tan “¿buenos?” como el que fue perderme en los Cárpatos con Leyre y con un guía Ucraniano, el de intentar desafinar lo menos posible mientras tocando el txistu tenía miradas y lo que era peor, oídos y cámaras grabando, momentos deliciosos como los que fueron degustar (para mí, para otros ya vi que no;-)) su deliciosa comida, momentos desesperantes al ir durmiendo en un tren litera que parecía ir de rally, momentos heladores al estar cerca de los cero grados mientras en casa estaban a los veinticinco, momentos faltos de sobriedad sufriendo con los millones de brindis que tocó hacer, momentos graciosos, momentos emotivos, pero al fin y al cabo momentos, después de todo esto se me ha ocurrido dejarlo escrito para que en un futuro, quién sabe, necesite echar mano de estas memorias, de estas sensaciones, o darle también a quién tenga la paciencia de leerlo de intentar comprender lo que significó para mí ese viaje a UCRANIA.

Aparte de volver a agradecer a Dima todo lo hecho por nosotros, he de hacer lo mismo con todas las personas que han estado allí con nosotros acompañándonos en nuestra estancia en su país, y como no, a esas personas que han venido conmigo al viaje y han sido parte de esas experiencias vividas, bien como simples espectadores como me he encontrado yo en muchos momentos o bien también como creadores de ellas. MILA ESKER!

Naiara Llaguno

Ucrania, la gran desconocida, el país de un frío glacial, el país de la gente con cara seria, del alfabeto extraño, el país que lleva a cuestas la desgracia de Chernobil, pero también el país de una gastronomía deliciosa, de una diversidad cultural impresionante, de los niños y niñas con caritas de ángel, de los brindis bañados en vodka, el país elegido para llevar a cabo un intercambio solidario, pero sobretodo, el país de los grandes corazones como el de Dimitri Nazarenko, Dima para los amigos; Ucrania, el país de nuestro amigo Dima.

Podríamos extendernos largas horas, comentando los buenos momentos del viaje, las risas compartidas alrededor de una mesa, las sensaciones tan extrañas que sintió cada uno de nosotros al visitar Chernobil, también podríamos charlar sobre las grandes diferencias entre las grandes ciudades visitadas y las pequeñas aldeas y de mil cosas mas, pero yo solo os voy a contar, los que para mi, han sido los dos momentos mas emotivos de esta semana y los dos giran alrededor de nuestro amigo Dima.

Se me hace muy difícil poder describir la sensación que se siente al aportar un granito de arena (y no de harina, Dima) a este proyecto, pero lo que es imposible de describir es la emoción que sientes cuando ves a un grupo de niños sonreír. Esas sonrisas no se pagan con dinero.

Sabemos que Dima esta muy agradecido con nosotros pero os aseguro que él ha hecho mucho mas por cada uno de nosotros que lo que hemos podido hacer nosotros por él y su escuela. Aquí os dejo una frase que me puso la piel de gallina al escucharla y que trataré de recordar siempre: “No se como agradeceros… pero la vida es muy larga”.

También me quedo con el momento de la despedida de Dima ayer en el aeropuerto, solo había que verle la cara para poder adivinar la tristeza que sentía en el momento de decirnos adiós, pero… Animo Dima! ahora tienes un gran proyecto por delante, y sabemos de sobra que vas a trabajar duro para conseguir lo que quieres. Además, esto no ha sido un adiós, sino un hasta luego, ya que todos volveremos a verte, esta vez cerquita de nuestra tierra en agosto del año que viene.

Desde aquí queremos agradecer su calida acogida a todas las personas que nos han acompañado en este viaje: Eskerrik asko (спасибі) Katia, Valentin, Iryna, Valery, Olga, Eugen, Basia, Victor, Maria, Oleg. Gracias a los niños de la escuela Gorlychka, a los niños del orfanato donde hemos dormido, al ayuntamiento de Kamanets y a todos los amigos que han estado con nosotros estos días.

Como siempre, ha sido un año de duro trabajo y mucho esfuerzo para poder llevar a cabo este intercambio juvenil, al que pretendíamos dar una vuelta de tuerca, y hoy es el día en el que todos los implicados podemos felicitarnos por este nuevo objetivo cumplido. Mila esker a los 3 ayuntamientos que han hecho posible, una vez mas, que esta experiencia tan positiva para nuestra juventud haya salido adelante.

Si hace unos meses les hubiésemos preguntado a estos jóvenes que sabían sobre este país, seguramente serían muy pocos los que nos podrían haber contado algo mas que: “es un país de donde vienen muchos niños a pasar el verano a nuestros pueblos” pero probemos a preguntarles ahora, Ucrania ya no volverá a ser ni para ellos ni para sus familias un país lejano ni desconocido.

Gracias Dima por compartir con nosotros estos días, por haberte dedicado a nosotros las 24 horas del día, por habernos enseñado como se puede ser una gran persona y por hacernos creer que otro mundo mejor es posible.

Este último brindis va por ti:

BUDMO!! HEY!!

BUDMO!! HEY!!

BUDMO!! HEY!! HEY!! HEY!!

Leyre

Último día de estancia en la aventura ucraniana. En el día de ayer, tras la visita a Cernobyl, regresamos a la capital Ucraniana donde preparamos una pequeña fiesta de despedida. Tras pasar la noche en un hotel los despertadores han sonado a las 7:30 de la mañana, para estar todos listos y preparados para a las 8:30 dirigirnos a visitar la parte antigua de KIEV. A las 8:30 nos ha venido a recoger el guía para el día de hoy (EUGEN).

Todos listos hemos ido andando hasta la entrada para dirigirnos a ver Kiev. Tras un pequeño trayecto en el metro, hemos salido para la visita, aunque antes nos hemos dirigido a desayunar, en este caso a un Mc donalds, es decir, un desayuno bajo en calorías, lo mejora para un buen comienzo de día.

Una vez recogidas las suficientes energías, nos hemos dirigido por una calle al casco antiguo a visitar dos catedrales, una católica ortodoxa y otra católica romana. De esta última hemos visto su interior, el cual se encontraba lleno de pinturas.

Tras este paso por la iglesia, la siguiente parada ha sido el ministerio del interior. Una vez hecha la foto grupal, el guía ha dirigido la visita hasta la estatua del primer Zar ucraniano y la iglesia católica ortodoxa.

La visita ha continuado por un parque escultórico, en donde también hemos podido disfrutar de unas magnificas vistas de las casas antiguas de Kiev, junto a los nuevos edificios.

La siguiente parada o destino ha sido la zona rica de Kiev, donde hemos podido ver coches espectaculares y un hotel el cual nos ha impresionado por la lujosa fachada y nos ha llevado a pensar que sería de una categoría indescriptible.

Algunos han aprovechado para realizar las últimas compras y gastar los ultimos Grivnas en un mercadillo, antes de poder visualizar la entrada a Kiev, esta era la entrada antigua a la ciudad amurallada. En estos momentos se encontraba en excelentes condiciones debido a que hace menos de 1 año se ha finalizado su remodelación y creación de un museo.

En este punto ha finalizado nuestra visita a Kiev y nos hemos dirigido nuestros pasos al metro nuevamente. Esta última inmersión en el metro ha sido la más profunda ya que hemos tenido que descender 2 bloques de escaleras enormes, con su gran inclinación. Esta estación según palabras del guía era la más bonita de todas, lo cual hemos podido comprobar con nuestros propios ojos.

A la 13:00h llegado al hotel donde a la 13:30h nos venía a recoger un autobús para trasladarnos al aeropuerto. Menos mal que íbamos con tiempo ya que hemos encontrado un atasco en condiciones.

A las 15:00h hemos llegado al aeropuerto. Antes de pasar el primer control policial se ha vivido, creo que para todo el mundo el momento más emotivo del viaje, la despedida del guía y “padre” de todos nosotros en la aventura ucraniana, ya que en todo momento necesario nos ha ayudado para entendernos con el idioma y para realizar las diferentes traducciones en las visitas, así como para la realización de las diferentes compras.

Por su predisposición y atención hacia nosotros se decidió obsequiarle con un recuerdo para agradecerle todo su esfuerzo. Tras la entrega de un primer obsequio en tono de humor y las risas correspondientes, le entregamos el regalo verdadero y en este momento comenzó una batería de abrazos y a alguno del grupo se le saltaron algunas lagrimas.

Ya acabada esta parte nos dirigimos a facturar y llevar a cabo el embarque. Teníamos miedo de un retraso en la salida por el escaso margen de tiempo a la llegada a Múnich para el embarque de vuelta a Bilbao. Tuvimos un retraso en Kiev y a la llegada a Múnich y tras pasar los diferentes controles, un grupo se ha dirigido a la puerta de embarque para que nos esperaran, para esto tuvimos que realizar una maratón por el enorme aeropuerto de Múnich, y finalmente llegamos a tiempo y pudimos embarcar.

Todo lo detallado en las diferentes crónicas son una parte de las experiencia que cualquiera puede vivir, sin embargo lo disfrutado por nosotros, ha sido más profundo que lo que puede llegar a ser un simple viaje turístico.

Empezando por la infinidad de momentos vividos con gente ucraniana, ya sea Dima, Olga y los diferentes guías, de esta forma hemos podido adentrarnos en sus costumbres y conocimiento de su interesante historia e interesante como desconocida cultura. O incluso los niños del orfanato donde estuvimos alojados y también los niños a los que se les llevo la ayuda monetaria de la escuela de danza Gorlicha. Los rostros de los cuales emocionados y entusiasmados entre otros muchos sentimientos quedaran grabados en nuestras mentes por mucho tiempo.

Para finalizar cabe agradecer el esfuerzo de los diferentes ayuntamientos para que un grupo de jóvenes podamos vivir esta aventura y poder conocer países y culturas tan diferentes a la nuestra.

 

Iñigo Tomás

 

 

AZKENENGO GRIVNA

Azken eguna Ukraniako abentura honetan. Atzo, Chernobyl bisitatu ondoren, Ukraniako kapitalera bueltatu ginen eta festa txiki bat antolatu genuen bidai zoragarri hau agurtzeko. Gaua hotel batean pasa ostean 7:30etan hasi dira zarata egiten, Kieveko alde zaharra ikustera baitgoaz. Baina horrekin hasi baino lehenago gosaltzera  goaz,  Mc donaldsera . Honen ostean 2 katedral ikustera Joan gara, lehenengoa katolika ortodoxoa eta bestea katoliko erromanikoa. Azken honen barrualdea sartezko aukera izan dugu, behin  hau ikusita barne sailako kanpoaldeen takde argazki atera ostean lehenengo Ukraniako zar-eak daukan estatua ikustera Joan gara. Eskulturaz beteriko parkea izan da ikusi dugun hurrengokoa, bertatik hirburuaren ikuspegi ederraz gosatzeko izan dugu. Hurrengo geralekua edo helmuga Kiev-eko alde aberatsa izan da, hor kotxe izugarriak ikusi ahal izan ditugu eta luxusko hotel bat, harritu gaituera. Batzuek azken erosketak egin eta azkenengo  Grivnak mekartu batean gastatu dituzte, Kiev-eko sarrera zaharra ikusi baino lehen. Momentu honetan oso egoera onean zegoen, duela urte bat baino gutxiago berriztu dutelako.

Honekin gure Kiev-eko visita amaitu dugu eta hoteletako bideari ekin diogu. Metroa hartzerakoan veste bidaietan baino eskailera gehiago jaitsi behar izan ditugu.

Geltoki hau, esanetan guztiei ordean politena da.

Eguerdiko ordu batean hotelera heldu gara eta bertab ordu bat eta erdietan autobus batek hartu gaitu  aireportura joateko. Eskerrak denbora soberan genuela, kotxe hilera izugarria aurkitu baitugu. Hiruretan aireportura heldu gara. Lehenengo kontrola pasa aurretik, bidaiko momenturik sentikorrena bizi da, gure gida eta bidai honetako “aitaren” agurra.  Dimak momentu guztietan hizkuntzarekin  ulertzen lagundu gaitu, baita hemengo tradukzioak ezagutzen eta erosketakegiten ere. Guzti  horregaitikgiztion artean opari bat egitea erabaki dugu, egindako guztia eskertzeko.

Txantxazko opari bat eman ostean, benetako oparoa jaso du  eta momento honetan taldeko guztiak besarkatzen hasi da, batzuen negar tarterekin batera. Agurra bukatu maletak fakturatzeari ekin diogu eta hegazkinean sartu gara.

Atzerapen baten beldur ginen, Munichen bigarren hegazkia hartzeko genuen denbora eskasagatik.

Azkenean, nahiz eta, Munichera apur bat berandu heldu, Bilbora eramango gaituen hegazkia harzea lortu dugu, horretarako, maratoi bat egin behar izan dugu arren.

Kronika ezberdinetan aipatutako guztia edonor bizi dezake esperientzia izan daiteke, Guk bizitakoa, ordea, bidai turistiko bat izan daiteena baino askoz sakarragao izan da. Jende ukraniarrekin bizitako momento ugarietatik; Dima, Olga, gida desberdinak, orfanatoko umeak edo diru laguntza eman diegun dantza eskolakoak, besteak veste. Guzti honen aurpegiak gure buruan geratuko dira denbora luzez.

Amitzeko, udaletxe desberdinek egindako esfortzua eskertu beharra dago, izan ere, haiei esker gazte talde batek oso cultura esberdina eta ikaragarria duen herrialde bat bisitatu ahal izan baitugu.

 

Iñigo Tomás 

Amanecemos en un tren de la antigua Unión Soviética destino Kiev. En el cual, no hemos descansado demasiado debido a su continuo traqueteo. Hace un rato que no paramos de dar vueltas, nos embargan un sinfín de emociones que no alcanzamos a describir.

Hoy es el día en el que visitaremos Chernobyl, región que en el año 1986 fue devastada por un trágico accidente nuclear. Esta catástrofe tuvo graves consecuencias, vidas humanas se perdieron por el camino y el medioambiente sigue sufriendo sus efectos. Esta visita no es algo común, no se realiza para turistas. En nuestro caso las áreas de juventud de nuestros municipios junto con Dimitri Nazarenko la han organizado con la intención de que compartamos el dolor con los ucranianos. A nosotros este hecho, por un lado nos produce un grandísimo orgullo, pero por otro nos da respeto y crea un malestar interior. “No sabemos” pero quizá el saber que 24 años atrás murieron más de 25.000 personas nos provoca temor. Esperamos que este miedo, sea algo natural y nos podamos enfrentar a el. Porque si no, nos vamos a ver obligados a quedarnos en el exterior del recinto.

Tras la llegada a la estación donde los guías nos esperaban, hemos desayunado para  poco después partir en un autobús que nos llevaría a Chernobyl. Aproximadamente 2 horas más tarde, hemos llegado al primer control situado a 30 km de la central, en el cual, hemos presentado los pasaportes. De allí nos hemos dirigido a la ciudad de Chernobyl, en la que actualmente residen 2000 trabajadores. El mencionado lugar, en las oficinas centrales, nos han recibido e informado de las normas a seguir por nuestra seguridad. Después hemos firmado un documento de cómo eximimos a la empresa de los riegos que podamos correr durante la visita. Posteriormente, nos hemos dirigido a Pripiat. Esta ciudad, debido a su proximidad a la central, fue la que sufrió las peores consecuencias tras la explosión. Fue construida en 1970 para albergar a los trabajadores de la central, teniendo en el momento del accidente una antigüedad de 16 años. En ella hemos podido visitar instalaciones deportivas, viviendas, un colegio y un parque de atracciones que no llegó nunca a ser inaugurado. Nos ha impresionado la desoladora imagen de esta ciudad fantasma. Es inimaginable pensar que solo 24 años atrás sus gentes llevaban una vida cotidiana en lo que hoy está comido por la vegetación y saqueada por personas sin escrúpulos.

Tras la explosión de reactor nº 4 el 26 de abril de 1986, los habitantes no fueron evacuados hasta 36 horas después, ya que no fueron informados del peligro que corrían.

Dejando atrás Pripiat, nos hemos dirigido hacia la central nuclear. Desde fuera del recinto nos han permitido hacer unas fotos con el monumento conmemorativo a las personas que dieron su vida en la central, con el reactor nº 4 de fondo. Momentos después hemos dejado la cámaras en el autobús y nos han dado acceso a las oficinas de la central, donde nos han explicado como ocurrió la explosión y el procedimiento seguido para sellar el reactor.

Minutos después de vuelta a Chernobyl hemos pasado un control de radiación de manos y pies. Seguidamente, nos han deleitado con una sabrosa comida ucraniana. Sobre las 17:00 h hemos puesto rumbo a Kiev. Al llegar al control de los 30 km, control de todo el cuerpo y ropa.

Nos gustaría dejar reflejado mediante nuestro blog, que tras los momentos de miedo y tensión vividos antes de llegar a la región, nos sentimos agradecidos por haber tenido esta oportunidad de conocer Chernobyl y su historia.

En estos momentos nos encontramos en el autobús con la intención de preparar la fiesta de fin de viaje.

 

Andrea y Eneritz

 

Zahar Sobietar Batasuneko tren baten esnatu gara, lo gehiegi egin barik bere mugimendua dela eta, Kiev-erako bidean. Gaur istripu nuklearra jasan zuen Chernobyl lurraldea ikusiko dugu. Bertan pertsona askoren bizitzak galdu ziren eta ingurmenak oraindik jasaten ditu ondorioak.

Kiev-eko tren geltokian gure gidak topatu ostean gosaldu dugu, ostean Chernobylera abiatzeko. Bi ordu pasata, zentral nuklearretik 30 km-tara dagoen controlan pasaporteak aurkeztu behar izan ditugu eta Chernobyl hirira abiatu gara. Bertan 2000 langile bizi dira gaur egun. Bulegoetan, gure segurtasunerako jarraitu beharreko arauak azaldu dizkigute. Handik, Pripìat hirira joan gara. Hiri hau ondorio txarrenak jasan zituena da, zentraletik hurbilen egoteagatik. Pripiat 1970. Urtean jaio zen, zentraleko langileak han bizitzeko. Etxebizitzak, kiroldegia eta eskola atrakzio parkea ikusi ditugu. Imaginaezina da nola orain dela 24 urte, hiritarrek eguneroko bizitza arrunta zuten 1986. Apirilak 26an 4. Erreaktorea eztanda egin eta gero 36 ordu igari ziren bertako jendea hiri utzi baino lehen, beharrezko informazioa ez jasotzeagatik.

Pripiat atzean utzita, zentral nuklearrera abiatu gara. Sartu baino lehen, bertan bizi eta hil ziren omenean egindako monumentuan argazki batzuk atera ditugu, 4. Erreaktorea atzean geneukala. Gure kamerak autobusean utzi eta gero, zentraleko bulegoetan sartu gara eta istripua nola gertatu szen azaldu digute.

Amaitu ostean Chernobyl hirira bueltatu gara bazkaltzera, erradizazo controla pasatu ostean.

Orain Kiev-ra bueltatzdn ari gara autobusean, gauean azken eguneko jaiarako prest.

 

Andrea eta Eneritz

 

Escucha la crónica de audio grabada a nuestros compañeros

Hoy ha sido un día que nos ha impactado y emocionado a todos. No solo por las visitas que hemos hecho, sino porque en este día nos hemos sentido muy acogidos y afortunados por ser lo que somos y tener lo que tenemos. Se puede decir que el día nos ha hecho sentirnos más humanos de lo normal.

Para empezar tenemos que decir que ha sido un despertar muy duro, porque la noche anterior la pasamos de fiesta en el Hotel Gala. Nada más levantarnos nos hemos duchado  y preparado para ir a desayunar y visitar la ciudad de Kamenets. Por la razón de que hemos visitado esta ciudad tan apreciada por Dima (en la que él vive) y a su vez tan intrigante para nosotros, después del desayuno nos hemos dirigido al Ayuntamiento donde hemos conocido al concejal de Kamenets, llamado Oleg. Este nos ha mostrado unos videos de la ciudad de Kamenets y de Encartaciones muy interesantes en los que han querido destacar las diferencias y similitudes de los dos diferentes países para poder llevar a  cabo  el proyecto  de intercambio que tienen entre sus manos.

Tras una breve charla, hemos estado acompañados por nuestra guía de Kamenets, Irina; con la cual hemos visitado los distintos lugares significantes de esta ciudad, entre los que destaca el  gran castillo de Kamenets.

Después de una mañana tan ajetreada, nos han llevado a un restaurante genial, en el que nos hemos encontrado con Oleg y con el achuchable osito Valery. En este hemos comido la típica comida Ucraniana (la que llevamos comiendo toda la semana): sopa-patata, patata-sopa, sopa-patata. Nada más terminar de comer, hemos ido a la escuela de la ciudad “Gorlycha”, en la que los pequeñitos alumnos de Dima nos han hecho una demostración de sus típicos bailes. Al finalizar este acto, el grupo de Balmaseda ha entregado al grupo Ucraniano el dinero recaudado en estos últimos meses, con el fin de restaurar el aula de danza. Después de este acto tan emotivo para todos y en especial para nuestro amigo y ya hermano Dima, hemos tenido nuestro rato libre para hacer unas cuantas compras por la ciudad. Nada más hacer las compras, hemos regresado al orfanato donde hemos estado alojados.

Desde nuestro punto de vista, este ha sido el momento más emotivo del día. El simple hecho de ver a los niños sonreír por vernos y observarnos a nosotros ha sido lo más gratificante del día. Este pequeño rato ha tenido una parte muy humana, en la que nos ha dado tiempo a reflexionar sobre lo difícil que está el mundo y lo afortunados que somos nosotros. El ver a unos pequeños niños llenos de felicidad al sentir una muestra de cariño por nuestra parte, ya sea sacarnos una foto con ellos o darles unas simples galletas, ha sido realmente sorprendente para nosotros. Una vez de habernos despedido de ellos y haber metido las maletas en la furgo, hemos ido a la estación de tren en la que nos estaban esperando el graciosísimo Valentine y nuestro achuchable osito Valery. Tras una triste adiós, nos hemos despedido al compás del chaca-cha del tren, destino Kiev.

Ibone y Amara.

Gaur harritu gaituen egun bat izan da. Alde batetik egin ditugun ekintzengatik eta bestetik oso maitatuak eta sorte onekoak sentitu garelako, garenak garelako eta duguna dugulako. Esan dezakegu, gaurko egunak normalean baino gizakiago sentitzen lagundu gaituela.

Hasteko, esan behar dugu goizean altzatzea asko kostatu zaigula aurreko gauean “Gala Hotelean” juergan egon ginelako. Altzatu bezain laster, dutxa freskagarri baten ondoren, gozaltzera eta Kamenets hiria bizitatzera abiatu gara. Ondoren, Kamenetseko udaletxera joan gara, non bertako cultura zinegotziarekin bildu garen. Pertsona honek, Oleg du izena. Honek bideo oso interesgarri batzuen bitartez, Kamenets hiriaren eta Enkarterriren berdintasun eta ezberdintasunak erakutsi dizkigu, esku artean duten proiektua aurrera eramateko helburuarekin.

Geroago, Irina ukraniarrarekin Kamentseko leku esanguratsu desberdinak bizitatu ditugu; hala nola, Kamenetseko gaztelu garrantzitsua.

Goiz oso mugitu baten ondoren, jatetxe oso dotore batera eraman gaituzte, non Ole geta Valery-rekin jaten egon garen.

Jan orduko, Kamenetseko “Gorlycha” eskolara abiatu gara, non Dimaren ikasletxoek haien dantza tipikoen aurkezpena egin duten. Aurkezpena bukatu bezain laster, Balmasedako taldeak azken hilabeteotan bildutako dirua Ukraniar taldeari eman dio; haien dantza egiteko legua konpontzeko helburuarekin. Aurkezpen berezi honen ondoren (bereziki Dimarentzako), denbora librea eduki dugu erosketa batzuk egiteko.

Erosketak amaitu eta gero, berehala orfanatora joan gara. Gure ikuspegitik, hau gaurko eguneko momenturik bereziena izan da. Ume hauek ikustean konturatu egin gara zer nolako sortea dugun geuk gure bizitzan. Haientzako gurekin argazki bat ateratzea oso garrantzitsua eta berezia izan da. Gailetak edo txokolatea eman diegunean, adibidez, oso pozik jarri dira eta asko emozionatu gara.

Maletak furgonetan sartuta eta haietaz agurtuta, tren geltokira joan gara, non Valery eta Valentine itxaroten egon diren. Haietaz ere, agurtu egin gara. Esan beharrekoa da, azkeneko agurra oso trsitea izan dela.

Azkenik, trenehgvgan sartuta Kiev-eko bideari ekin diogu.

Ibone eta Amara.

Amanece un nuevo día, tras despedirnos de Maria, nuestra amatxu de los Cárpatos, dueña del establecimiento donde nos encontramos, cogemos el autobús rumbo a Kamenets.

La suerte no está de nuestra parte, parece que al chaman no le gustaba que le grabáramos, y Azku, nuestro cámara esta gafado, puesto que al enchufar su portátil al mechero del autobús, nos quedamos sin calefacción, pero no pasa nada, somos del norte.

Parada técnica en un mercadillo, en el cual aprovechamos para hacer unas compras.

Llegamos a Kamenets, tercera ciudad monumental de Ucrania, con una población de 108.000 personas, sitio de grandes batallas por su estratégica localización, rodeada por el rio Dniéper, amurallada con un céntrico castillo.

Tras una ducha para desperezarnos del largo viaje, nos vamos a cenar, increíble sorpresa, solo basta con decir el nombre del hotel al que vamos (Gala Hotel), con este dato os podéis imaginar el calibre de la situación, imposible superar este momento, que quedara grabado en el corazón de todos para siempre, pero la sorpresa no termina aquí, y después de la prodigiosa cena, noche de bolos, en el mismo hotel, en el cual demostramos nuestras habilidades.

Desde aquí queremos dar las gracias a nuestros amigos ucranianos, los cuales nos acompañaron en esta magnífica noche.

Joserra

Hemos amanecido en el desayuno con nuestras mejores galas, nuestra ropa de monte, abrigados hasta las cejas, que como comentamos ayer, hoy es día de excursión al monte.

 Después de un pequeño trayecto en autobús para acercarnos al lugar de la ascensión, nos toca caminar, es hora de sufrir. Confiados en la primera etapa de la excursión prácticamente llana, llegamos a las empinadas cuestas, en las cuales se rompió el pelotón, y solo los valientes pudieron coronarlas sin parar, aunque nadie se quedo por el camino, tirando de orgullo y de buenos amigos, conseguimos llegar al objetivo todo el grupo, todo esto en medio de unas gélidas temperaturas con unos vientos heladores.

 Llegamos al destino, en el cual nos explican el significado de este lugar, una roca enorme en la cual se reunían los antiguos guerreros de los Cárpatos, lugar de obligada visita para entender a esta cultura, ya que también en su momento la visitaron personajes celebres ucranianos como el presidente Víctor Yúschenko.

 El frio y los vientos no nos abandonan ni a la hora de la comida, pero íbamos preparados, un brindis por Ucrania con vodka y calentitos, emprendemos la bajada, pero en mitad de ella, sufrimos un pequeño percance, las señoritas Naiara y Leyre, junto con un guía ucraniano, se equivocan de camino, pero la buena gente de esta tierra, hace que cuando se encontraban a 8 kilómetros del punto de llegada, un ángel, les acerque en su coche privado, hasta el autobús.

 El resto del grupo, una vez enterados de la buena noticia de que estan sanas y salvas, continua con el plan original, consistente en la visita de un baserri ucraniano, en el cual nos ensenan su forma de vida, amenizado con una muestra de folklore, el abuelo hacia instrumentos musicales, deleitándonos con una muestra de su sonido. La abuela se dedicaba a bordar, la hija hacia alfombras a mano con un telar hecho por el propio abuelo, y la nieta, poco acostumbrada a los grupos, huía de nosotros.

 Última visita del día, un chamán, exactamente el ultimo de esta estirpe, reconocido por el parlamento ucraniano, un simpático hombre de 80 anos que aseguraba curar enfermedades tanto físicas como psíquicas, controlar el tiempo, leer la mente, …..

 Recuperamos las fuerzas y entramos en calor con una estupenda sopa, con ingredientes cultivados en estas tierras. Aún así para terminar de entrar en calor, nos dan la posibilidad de disfrutar de una sauna, según sus costumbres.

 Nada mejor que la sauna y una ducha par air relajados a una boda cárpata, en la cual solo podemos hacer unas fotos, ya que es un momento privado, y les dejamos deseando Buena suerte a los novios.

 Pronto a la cama, pensando en el largo viaje de mañana en autobús con destino a Kamenets, desde donde os volveremos  a informar.

 

Antes de comenzar el día de hoy vamos a intentar arreglar las mentiras que contaron ayer Garbine e Irati. Para empezar; a la hora de la cena no apareció nadie tocando el violín para amenizar la velada, y en vez de eso, nos quedamos en el restaurante siguiendo las costumbres ucranianas.

A parte de eso, también dijeron que nos íbamos de discotecas, pero los ánimos y el cansancio acumulados por el viaje nos hicieron desistir de la idea.

Después de aclarar este punto, comenzamos a relatar este día, empezamos el día con renovados ánimos, a pesar del frio que imperaba, hay que recordar que estamos en medio de una ola de frio, en un sitio con una calefacción deficiente debido a la normativa del gobierno restringiendo el uso de la calefacción a unas fechas determinadas, ya que esta es central, para todos la misma.

Cabe destacar la mejoría en el estado de salud de Leyre, motivado pos las ganas de disfrutar los emocionantes paisajes en los cuales nos encontramos. Lo que no se esperaba, eran 5 horas de autobús, sin maletero, así que nos toco jugar al tetris para su correcta colocación, ardua tarea.

Este calvario realmente mereció la pena, estamos en los Cárpatos, una zona montañosa, cosa poco habitual en este país, ya que abundan los paisajes llanos, lugar alejado de zonas turísticas, en el que el contacto con la naturaleza y sus gentes es máximo

Hemos podido comprobar la forma de vida de las familias de este paraje tan auténtico, y una de las cosas que nos ha llamado la atención ha sido que todas las familias tenían una vasa, pero solo una y un par de gallinas. El transporte aquí no es nada avanzado, con deciros que lo que estila por estas tierras son los carros tirados por caballos, creemos que os podéis hacer una idea.

Una vez en el hotel hemos podido comprobar que las buenas referencias que nos habían llegado de él eran totalmente ciertas. Cabañas de madera dentro de las cuales nos encontrábamos a 24 grados, un lujo comparándolo con el frio ucraniano que pasamos en el anterior albergue.

Toca hora de la cena, en un restaurante típico, con una decoración cárpata, con trajes, animales disecados, armas… Y un violinista amenizando este sueño. El menú consistió en una apetitosa sopa caliente ucraniana, a escoger entre sopa de remolacha o de setas; el segundo plato, patatas con maíz, yogur y queso, todo ello cocinado en un fuego central de leña; un recuerdo imborrable. El ambiente motivó a que nos animáramos a tocar canciones y bailes típicos vascos, para agradecer este gran momento.

Toca despertar de este sueño, e irnos a la cama, puesto que mañana es un día duro, una excursión a un monte de los Cárpatos. 

  

  Crónica de audio de los expedicionarios en Ucrania. Iñigo Tomas y Borja Angulo nos resumen la jornada de ayer, viernes, y nos introducen en la travesía por las montañas de los Cárpatos que están realizando en el día de hoy, su cuarto día de viaje.

 

 

Al compás del chachachá, del chachachá del tren… Con este ritmo hemos empezado nuestro día.

Hemos recogido todos los trastos y en un peculiar autobús hemos ido al “iglú” (nuestro nuevo alojamiento). Por fin estamos en L´vov. Allí hemos oxigenado el cuerpo con una ducha refrescante, o sea agua fría, y hemos recuperado fuerzas. Ya ha habido una baja, nuestra monitora Leire necesitaba reposo y se ha quedado guardando el iglú. Los demás hemos estado de turismo y hemos visto la zona vieja, iglesias, opera…

¡Qué pedigüeños son! Por sacar unas fotos muy artísticas en la iglesia nos querían cobrar, y como nuestra obra de arte tenía un valor incalculable nos las han hecho borrar, pero claro está, hemos hecho la trece catorce.

Durante la mañana las chicas hemos comido “pavito”, los “menas” han decidido que nos pasamos el día comiendo, y para hacer honor a esas palabras hemos comido un menú “tipical ucranian”: sopa y carne, que no postre, ¡aquí no se lleva!

Ya por la tarde hemos ido a gastar nuestros dineros a un mercadillo, ¡que aquí somos millonarios! Ya vamos dando el cante con flauta de madera y todo incluida.

A llegado la tarde noche y la “piba” (cerveza en ucraniano) llamaba a algunos, el resto seguíamos con más ganas de turismo. Así que nos hemos dividido y unos han ido a tomar algo, y el resto de visita a un cementerio gigante, allí cabía todo Bilbao!!

Ya por la noche seguíamos con ritmo en el cuerpo y hemos ido a un espectáculo de luz y sonido. Se nos ha echado la hora de la cena encima, y hemos ido a por otra comida “tipical ucranian”, está vez acompañada de violines.

De aquí nos vamos a una discoteque, que hoy es jueves universitario y estamos en una ciudad universitaria. Así que, ¡¡la noche es larga!!

Garbiñe e Irati C.

Al compás del chachachá, del chachachá del tren… Erritmo honekin gure eguna hasi da. Gauza guztiak batu ditugu eta autobus batean iglura joan gara.

Azkenean L´vovean gaude! Dutxa freskagarria hartu dugu, ur hotz-hotza benetan . Bat gaizorik ipini da, Leire monitorea, eta igluan geratu da. Besteok turismo egitera joan gara: alde zaharra, elizak, opera… ikusi ditugu.

Hemengoak oso eskatzaileak dira! Elizan Argazki hain artistiko ateratzeagatik dirua eskatu digute, baina gure argazkiak ez zituzten dirurik balio, eta hauek ezabatzea eskatu digute, baina gu “trece catorcea” egin dugu.

Goizean neskak “pavito” jan dugu. Menakoak beti jaten ari garela esaten dute, eta orduan tipical ucranian jatetxe batera joan gara. Bertan sopa eta okela hartu ditugu, baina ez zegoen postrerik, hemen ez dute jaten!

Arratsaldean gure dirua gastatzera joan gara merkadillo batera, hemen dirudunak gara! Guztiok  begiratzen gaituzte, egurrezko txirula eta guzti eramaten dugu!

Arratsaldea amaitzean zegoenean, piba (ucranieraz garagardoa esan nahi duena) batzuei deitzen zien, besteok turimo egiteko gogoekin jarraitzen genuen. Orduan, bi taldetan banatu gara, batzuk zerbait edatera joan dira, eta besteok hilerri erraldoi bat ikustera joan gara. Bertan Bilbo osoa sartzen zen!

Gauean, erritmoarekin geundenez argi eta soinu ikuskizuna ikustera joan gara. Afaltzeko ordua ailegatu da eta beste tipical ucranian janaria hartu dugu, honakoan bibolinak eta guzti zeuden!

Hemendik diskoteke batera joan gara, gaur ostegun unibertsitarioa da, eta hiri unibertsitarioan gaude!  Orduan, gaua luzea da!!

Garbiñe eta Irati C.

Nuestro primer día y ya hemos recorrido lo que un hombre de antaño le hubiera llevado media vida. Y aún lo que nos queda. Lo que esperábamos como un viaje movidito, lo está cumpliendo. Raúl no exageraba al decir que vamos a exprimir nuestras energias al máximo. En un solo día hemos recorrido miles de kilómetros, utilizando aviones, autobuses y trenes en las diferentes etapas; mientras a nuestros pies veíamos pasar los lugares de Europa más impresionantes. Tras algún que otro retraso y la comida del avión (sorprendentemente deliciosa, raviolis y chocolate Milka incluido); llegamos a las 5.00 (una hora mas que en España) con el estomago lleno y la mente en blanco, ávida de visitar la ciudad por la que hemos suspirado las últimas semanas: KIEV
Cuando en el andén nos adelantaron un par de pingüinos, empezamos a sospechar que en este país los meteorólogos no se equivocan tanto como en el nuestro. Sospechas que sentimos con múltiples vientos helados cristalizándonos la cara. Nos esperaba en el aeropuerto Dima (Dimitri Nazarenko) nuestro guía por estas cálidas tierras, si no en el tiempo, sí en el magnífico trato dispensado por este. Dejando las maletas en consigna, enfundados en guantes, gorro y bufanda, exploramos la ciudad de su mano.
El metro impresionante con sus largiiiisimas escaleras, nos hizo gracia por la simplicidad de su entrada. Unas fichas cual auto de choques nos da la oportunidad de visitar las diversas partes de su ciudad. Vimos los lugares turísticos de Kiev: la plaza de la revolución, el kilometro cero de Ucrania, la estación central de Kiev… y sobre todo, los lugares más modernos de la ciudad, los subsuelos, donde grandes centros comerciales similares a Cortes Ingleses de gran embargadora; nos dieron una cena agradable y sobre todo calentita, consistente en patatas enteras asadas y hamburguesas de un extraño lugar llamado McDonald’s.
Tras el baile de la victoria donde dejamos nuestra estampa de sinvergüenzas bien alta (y cuyos resultados podréis ver al finalizar esta aventura), volvimos a la estación de tren para coger a las 00.30 el tren de los sueños con literas, donde dormir es una odisea. Lo mismo debieron pensar los ucranianos de los otros cuartos, quienes pasaron por los nuestros para exigirnos un silencio que hasta dos horas más tarde no pudimos cumplir, presos de la excitación y de la deliciosa cerveza de litro que nos acompañaba.
Y es que los ucranianos han resultado ser una gente extremadamente callada, sobretodos los mayores. Se puede apreciar una gran diferencia entre las dos generaciones. Entre los jóvenes ha habido algún intento de entablar comunicación, mientras que el resto apenas si nos dirigían la mirada. Aunque pudimos percibir alguna sonrisilla cuando brindamos a la manera tradicional de Ucrania: vozka y tres gritos para insuflar valor al que lo toma.
Y después de pagar 2 rph (unos 20 cent) para liberarnos de nuestras necesidades naturales, nos dirigimos en pocos minutos al siguiente día lleno de emoción: LVOV.

Olatz Sánchez Meruelo

Pinchando en el enlace anterior podrás escucharles

Gure lehenengo eguna eta jada antzinako gizon bati bere bizitza erdia eramango lukeen bidea egin dugu. Eta oraindik egiteke duguna. Bidaia mugitua izango zena, izaten ari da. Raulek ez zuen gezurrik esaten gure energia guztiak erabiliko genituela esatean. Egun bakar batean, milaka kilometro egin ditugu, hegazkinak, autobusak eta trenak erabiliz etapa ezberdinetan; gure oinen azpian Europako tokirik zoragarrienak pasatzen ikusten genituen bitartean. Zenbait atzerapenen eta hegazkinako bazkariaren  ostean ( gozoa baino gozoagoa, arraroa suerta daitekeen arren, Rabioliak eta Milka txokolatea barne); 5.00etan (ordu bat gehiago Espainian) heldu gara, zabela beteta eta azken asteetan amesten egon garen herria bisitatzeko grinaz: KIEV.

Tren geltokian pinguino batzuk aurreratzen gintuzten bitartean, konturatu gara herrialde honetako eguraldi gizonek ez direla gure herrialdekoak beste erratzen. Aeroportuan Dima (Dimitri Nazarenko) genuen gure zain, gure gidaria izango dena lurralde bero hauetan, eguraldiagatik ez bada ere, bai jasotzen ari garen tratuagatik. Kontsignetan maletak utzi ostean, eskularruak, txanoa eta bufanda jantzi, eta honen eskutik hiria arakatzen hasi gara.

Eskailera amaiezinak dituen metroa, dibertigarria iruditu zaizgu bere sarrera sinpleekin.  Txoke-autoetako fitxa moduko batek hiriko leku ezberdinak bisitatzeko sarrera ematen zigun. Kiev-ko leku turistikoak ikusi izan ditugu: Erreboluzio enparantza, Ukraniako 0 kilometroa, Kiev-ko geltoki Zentrala… eta batez ere, hiriko lekurik modernoenak, lur-azpiak, non El Corte Ingles-en antzeko merkatal zentro ikaragarriak  dauden; afari on bat izan dugu, eta batez ere beroa, patata erreak eta Mc Donald’s izeneko leku ezezagun bateko hanburgesak.

Garaipen dantzaren ostean, zeinarekin gure lotsagabetasuan agerian utzi dugunn(emaitzak abentura honen bukaeran ikusi ahalko dituzue), tren geltokira bueltatu gara 00.30etan ohatzedun trena hartzeko, non lo egitea abentura hutsa den. Gauza bera pentsatu behar izan dute beste logeletako Ukraniarrek, gurera etorri direla bi ordu beranduago lortu dugun isiltasuna eske, ulergarria gure  urduritasuna eta litroko garagardo gozoa ikusita.

Ukraniarrak oso pertsona isilak dira, batez ere nagusiak. Bi belaunaldien arteko ezberdintasuna nabaria da. Gazteen artean gurekin hitz  egiteko saiakerak egon diren arren, besteek ia begirada ere ez ziguten luzatzen. Nahiz eta zenbait irribarre ezkutu ikusi ditugun Ukraniako era tradizionalean topa egiterako momentuan: Vozka eta 3 oihu edan behar duenari adorea emateko.

Eta 2rph (20zent) ordaindu ostean gure beharrak egiteko, minutu gutxi barru emozioz beteriko gure bigarren eguna hasten da: LVOV.

Ongi etorri Ukraniara

Bienvenidos a Ucrania

Ласкаво просимо до україни

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